Gracias.

Gracias.

Dar las gracias, no cuesta dinero, no hace falta tener unos conocimientos previos, y tampoco hace falta pedir permiso. Por lo general, debe de ser un hábito de educación y costumbre, sencillo, habitual, profundo y sincero. Un “gracias” de corazón es más que una simple palabra, cambia las actitudes y energías de quien lo da y de quien lo recibe.

Es además un gesto universal, y aunque cada país tiene su propia cultura, dar las gracias es un acto presente en todas ellas.

Son tales sus poderes, que su ausencia es un hecho que importuna. ¿Cuantas veces nos hemos quedado a disgusto esperando un simple “gracias” como compensación a nuestro esfuerzo, guiño o deferencia?.

Tan sencilla recompensa, y tantas veces olvidada…

Yo voy más allá. Creo que no hay ninguna palabra con tanto poder. Dar las gracias no solo tiene evidentes “poderes” que transforman a quien las recibe, sino que supone una satisfacción profunda a quien las da.

Ser agradecido supone además el camino más fácil hacia la felicidad, nos ayuda a mejorar las relaciones con los demás, a ser más positivos y a priorizar y valorar las cosas a nuestro alrededor.

El problema es que la mayoría del tiempo estamos centrados en aquello que nos falta y nos olvidamos de dar las gracias por todo lo que tenemos. Y si lo pensamos bien, son infinitas las cosas por las que podemos estar agradecidos.

Este pequeño post reflexivo es para recordarme que debo de dar las gracias, todos los días, por las infinitas cosas que ya tengo,  y compartirlo con vosotros.

Lejos de ser un concepto teológico, mi reflexión va más por un enfoque de actitud ante los avatares de la vida.

Os invito a que deis las gracias más a menudo, recordad que no cuesta dinero y lo bien que nos sienta a todos recibirlas.

Simplemente, éxito y GRACIAS.

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El salario emocional.

El salario emocional.

Hoy me gustaría reflexionar sobre la importancia del llamado “salario emocional“. Para mi el elemento diferencial entre cumplir, o comprometerse, el pasar de hacer una labor a cambio de dinero, a implicarse al 100% en la tarea o trabajo por encima del salario.

Desde el punto de vista del trabajador, un factor determinante es poder realizar un trabajo que le guste. Y por supuesto mantener una buena predisposición y la actitud correcta.

Pero es la empresa, sus dirigentes y lideres los encargados de potenciar este llamado “salario emocional”, porque tenerlo o no tenerlo marcar la diferencia;

  • MAYOR MOTIVACIÓN = MAYOR RENDIMIENTO.
  • COMPROMISO.
  • SENTIMIENTO DE PERTENENCIA AL GRUPO.
  • SENTIMIENTO DE PROYECTO PROPIO.

Como conseguirlo puede resultar más complicado, puesto que no todo el mundo valorará sus beneficios o no se dispone de las personas con las habilidades o capacidades para generarlo.

Me gustaría destacar alguno de los aspectos que bajo mi punto de vista ayudan a generar este salario afectivo:

  1. Involucrar y hacer participe a las personas del proyecto. Es muy importante que todo el mundo se sienta importante y parte del proyecto común.

    “Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé”. Proverbio chino.

  2. Disponer a las personas en las funciones para las que tiene mejores capacidades. No todo el mundo tiene las mismas habilidades, y desde luego no puedo medir a todo el mundo por igual.Foto 5-6-16 17 35 05
  3. Es necesario que exista una buena comunicación. Evitar “ruidos” y rumores, incentivar opiniones, y mostrarse accesible además de ser transparente para ganarse la confianza de los demás.
  4. Objetivos y metas claras. Es importante que las instrucciones, las normas, metas, jerarquías sean claras y conocidas y no generen desconcierto y confusión.
  5. Valores definidos y buscar el beneficio común por encima del particular, evitar “amiguísimos” y tratamientos que se puedan interpretar “injustos”.
  6. Reconocimiento, reconocer las cosas bien hechas es importantísimo , a todos sin distinción, nos gusta ser reconocidos en las labores bien hechas. Un “buen trabajo” o un “golpecito en la espalda” pueden ser el mas fácil y mayor estimulo. Permite a las personas sentirse realizadas, útiles, reforzadas y con un mayor estimulo para continuar.

    “Sea caluroso en su aprobación y generoso en sus elogios” Dale Carniege

  7. Potenciar el desarrollo de las personas. Permite a los trabajadores sentirse más realizados, con mayor motivación, y evitando el estancamiento o las “rutinas”.
  8. Evitar penalizar el error de manera desproporcionada o en el contexto inapropiado. Es importante trabajar la asertividad. Carniege decía; “Permita siempre que la otra persona salve su propio prestigio“, evite herir el orgullo de su interlocutor, una persona desairada recordará siempre el desaire. Otro concepto importante que siempre ayuda es ser empático.

    “Si vas a juzgar mi camino, te presto antes mis zapatos”. Proverbio hindú

Este tema como otros muchos es complejo y caben muchas valoraciones distintas, con seguridad habrá aspectos con los que estaréis en desacuerdo y otros que seguro echareis en falta, por eso os invito a dejar vuestras aportaciones y opiniones.

Termino con las nueve reglas que nos dejó Carniege en su fantástico libro “Como ganar amigos e influir en las personas”. Por supuesto muy recomendable.Foto 5-6-16 18 03 10

Soy el primero que me tengo que aplicar el cuento pero ya sabéis…

“Es mucho más difícil juzgarse a si mismo que a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio”. El principito

Gracias, y mucho éxito.

 

 

El nivel de exigencia, adecuado.

El nivel de exigencia, adecuado.

He oído alguna vez a la gente vanagloriarse de que son personas muy exigentes, y no tengo del todo claro que eso sea algo positivo para mi. Sobre este tema va el post de hoy,  y me gustaría conocer vuestra opinión.

Este debate que me ronda hace tiempo, empieza por la propia definición de exigencia, donde he encontrado, entre todas las acepciones, algunas muy dispares.

  • Acción y efecto de exigir.
  • Pretensión caprichosa y desmedida.

Yo entiendo por el lado constructivo, ser exigente como el antónimo de caer en el conformismo. Como una herramienta propia que nos va a permitir crecer, y dar cada día un poco más para mejorar.

Tanto en mi juventud practicando un deporte colectivo, como ahora en el trabajo con equipos comerciales, me he dado cuenta que, junto con otros factores, la ambición, el gen competitivo, y el hábito de mejora continuo, son fundamentales para la consecución y la permanencia de los buenos resultados.

Hasta aquí, yo creo que todos podríamos estar de acuerdo.

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El conflicto llega porque creo que ser exigente necesita obligatoriamente el concepto “adecuadamente”.

Este matiz me parece capital, en el sentido de que no podemos ser exigentes con todo el mundo por igual. Tenemos que analizar las habilidades y capacidades de cada uno, y el tiempo y la experiencia, de lo contrario ser demasiado exigente se convertirá en algo negativo.

Por ejemplo, en un nuevo proyecto personal; si te exiges demasiado desde el primer día, posiblemente fracasarás y te frustrarás, y ello te llevará a abandonar. Si te marcas metas  más pequeñas y las cumples, te sentirás bien contigo mismo, y ello te animará a seguir adelante.

Por otro lado, y como concepto primordial, está el objetivo.

Ser exigente por ser exigente, simplemente como adjetivo, no deja de ser un rasgo de mi personalidad, como el ser perfeccionista, ambos rasgos sino son bien utilizados por si solos no son determinantes.

Para ser exigente, debo de saber en qué y para qué, he de tener un objetivo, un fin, una motivación. Y este objetivo debe de ser propio y adecuado a mis capacidades.

Es interesante valorar el enfoque de la exigencia hacia los demás, ¿Que ocurre si soy demasiado exigente con los demás?. ¿Por qué debo serlo?, ¿Para qué?, ¿Que ocurre si no tenemos las mismas prioridades, ni los mismos objetivos, o capacidades?. ¿No puede ello perjudicar nuestra relación?Foto 28-4-16 19 51 03

Que ocurre si,  ¿soy demasiado exigente y todo me parece poco, nunca estoy conforme, no disfruto del proceso, y el no alcanzar el resultado esperado, me frustra?.

O, ¿si soy exigente como alimento de mi ego o mi codicia, o simplemente para cuadrar los números? “Quien para los números vive, por los números muere”.

El EGO, es otro tema muy interesante que me fascina y del que otro día escribiré mas al detalle. Fue David J.Schwartz quien dijo que todos los problemas tienen su origen en el ego.

El ego es confundir lo que uno es (esencia) con lo que tiene (dinero), con lo que hace (trabajo) o con como lo valoran (reconocimiento).

El ego está relacionado con vivir de acuerdo a las expectativas de los demás, al patrón social. Cuando uno se desentiende de la necesidad de aprobación externa, todo cambia para bien.

Además, hay otros aspectos muy importantes a tener en cuenta en torno al nivel de exigencia como el de la ÉTICA, hemos visto en ocasiones casos de personas que por codicia o su exarcerbado nivel de exigencia se han visto cometiendo errores de los que luego habrán de arrepentirse, como el ejemplo de los deportistas de alta competición que caen en el dopaje.

Por otro lado, me surge otra reflexión, si el objetivo final es ser feliz, siempre he escuchado que la felicidad está en saber valorar lo que uno tiene, y que la mayor fuente de placer está en las cosas sencillas de la vida, ¿no?.

Por todas estas cosas me entran muchas dudas sobre el concepto de exigencia.

Si quiero llevar el término exigente hacia un enfoque de “actitudes” prefiero la idea de perseverancia, OBJETIVO + PERSEVERANCIA.

De esta forma, siempre que alguien me dice que es muy exigente, yo quiero verlo como una persona con objetivos y metas claras, y con una actitud perseverante, que no es otra cosa más que comprometerse firmemente con nuestras metas.

El éxito es siempre una cuestión de perseverancia.

Espero vuestras opiniones sobre el tema. Siempre muy agradecido, os mando un saludo, mucho éxito.

Lo más difícil de aprender en la vida es qué puente hay que cruzar y qué puente hay que quemar. Bertrand Russell, filósofo.

Quien tiene un porqué, soporta cualquier como.

Quien tiene un porqué, soporta cualquier como.

Fue Nietzsche quien dijo; “quien tiene un porqué para vivir puede soportar casi cualquier cómo“.

Estoy leyendo gracias a una recomendación un libro verdaderamente interesante, profundo e instructivo, que te obliga a mirar la vida con otra perspectiva; “El hombre en busca de sentido” de Viktor Frankl.

Este relato nos cuenta en primera persona y de manera analítica las experiencias del psiquiatra Viktor Emil Frankl como prisionero en el campo de concentración de Auschwitz.

Después de compartir con el autor sus vivencias, y de transportarte mentalmente a los barracones de aquel Lager, es verdaderamente difícil regresar a nuestro mundo real y encontrar un motivo verdaderamente importante para quejarse.  Es un ejercicio que recomiendo a todo el mundo.

Pero la primera reflexión importante que he sacado, tiene que ver con el titulo de este postLa importancia de tener una guía, un motivo, un faro, una meta, un objetivo…un porqué.

…siempre que se presentaba la oportunidad, era preciso infundir un porqué– un objetivo- a su vida, con el fin de fortalecerlos para soportar el terrible cómo de su existencia. Pobre del que no percibiera ya ningún sentido en su vida, ninguna meta, ninguna intencionalidad y, por tanto, ninguna finalidad para seguir viviendo: ese estaba perdido…

Es muy peligroso comparar y no caer en demagogia al intentar trasladar este concepto a nuestro día a día actual o al mundo laboral. Desde luego no es mi intención. Pero casi sin querer uno lo hace.

Tardé bastante tiempo en darme cuenta de la importancia de los objetivos, incluso llegué a pensar que la vida era más fácil sin ellos. Ahora me doy cuenta que tengo objetivos para casi todo.

Otra cosa es la gestión de los objetivos, es delgada la linea por la que estos, pasan a ser algo que nos oprime,  que nos angustia, o que nos frustra sino los alcanzamos, o cuando nos comparamos o no cubrimos nuestras expectativas o las de otros. También es complicada la gestión de los objetivos cuando vienen impuestos por un tercero.

Está claro que hay muchos factores que influyen y nos pueden llevar a un entorno poco favorable, pero sin duda los objetivos en su ser, son lo que aportan el sentido a nuestras acciones y a nuestra vida.

No importa lo que esperemos de la vida, sino lo que la vida espera de nosotros.

Es recomendable en cualquier índole de la vida reflexionar y encontrar un objetivo como guía, donde encontrar un motivo para llevar a cabo nuestros esfuerzos y sobreponerse a los momentos menos buenos .

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Os dejo esta ilustración relacionada con los objetivos que utilice en su momento para una presentación por si sirve de ayuda.

Os recomiendo la lectura del libro al principio citado “El hombre en busca de sentido”, es realmente bueno. Y os invito a dejar vuestras aportaciones a esta humilde reflexión. 

Espero que os haya gustado. Siempre muy agradecido de que me leáis. Os mando un fuerte abrazo.

Mucho éxito!!!.

La ilusión, el motor de nuestras vidas.

La ilusión, el motor de nuestras vidas.

“La vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar, y algo por lo que luchar“.

Hace tiempo que guardé esta frase para mi, es sencilla pero contiene una buena enseñanza para la vida. Pienso que todos empezamos a “morir” cuando perdemos alguna de las tres o dejamos de valorarlas en su justa medida. Por eso me empeño en tener las tres siempre bien presentes.

La RAE define la Ilusión como: Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo  o  Viva complacencia en una persona, una cosa, o una tarea.

Pero yo me atrevo a decir que la ilusión, es el motor de nuestras vidas. Y como alguien que no recuerdo dijo; “somos nuestras ilusiones”.

La ilusión es imparable. Tener ilusión lo cambia todo, cuando estás “enchufado” ves la realidad de otra manera, todo es positivo y los problemas son menos problemas. Sacas fuerzas que pensabas que no tenias, y todo lo que haces tiene un sentido.

Por eso perder la ilusión es una de las peores cosas que te puede pasar. Claro que a veces la vida te da un golpe irracional, un golpe de esos que por escaparse a la razón, no podemos entender ni controlar; la pérdida de un ser querido, o una enfermedad, son cosas para las que no estamos preparados, y perder entonces de golpe temporalmente la ilusión, es lo normal.

Pero, lo que no nos podemos permitir es no tener ilusión el resto del tiempo, o dejar que se apague poco a poco sin hacer nada, no podemos!!. En la mayoría de los casos no tenemos motivos para estar desilusionados. Es más, creo que somos verdaderos privilegiados, y que la vida está llena de cosas por las que ilusionarse y luchar.

En este punto es donde debemos de ser conscientes de que la ilusión nace dentro de nosotros, es algo que viene de “serie” en todos y cada uno. Pensar sino en cualquier niñ@, son auténticos pozos interminables de ilusión, viven cada momento al máximo…, ¿que nos pasa después?, ¿por qué algunos pierden con los años la ilusión? ¿Por qué no son capaces de generar nuevas ilusiones?. No lo sé, pero seguramente tengan mucho que ver los miedos.

Pero siempre hay algo que podemos hacer, como decía antes la ilusión nace dentro de ti, siempre podemos elegir la actitud con la que afrontamos las cosas. La actitud hace la diferencia. Y siempre, siempre puede más la ilusión que los miedos, vence tus miedos!!

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Yo admiro profundamente y trató de imitar a esas personas llenas de ilusión por absolutamente todo, desde lo más insignificante, hacer una nueva receta, a lo más importante, la familia.

Ilusión por su profesión (aman lo que hacen y mantienen la ilusión del primer día), ilusión por su equipo de fútbol, siguen sus colores por los campos de España, esperando que llegue el domingo para ir al campo. Ilusión por aprender a bailar, por irse de vacaciones, por ver a la familia, por comprar un coche nuevo, porque llegue la primavera o el verano, por ver su serie favorita, por un nuevo proyecto profesional, por tu pareja, por tus hijos o nietos, etc. La lista es infinita, pensarlo bien! ¿Qué os genera ilusión a vosotros?.

  • Optimismo, ¿Como vencer a un optimista?

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Leyendo sobre el tema encontré algunas pautas que me han ayudado y que me gustaría compartir por si os sirven de ayuda;

  • La ilusión se contagia. Rodéate de gente positiva con ganas de vivir y entusiasmo.
  • Toda circunstancia tiene una semilla del bien. De todo podemos sacar una parte positiva. Se optimista. Huye de los negativos que te roban la energía!!!
  • “La vida no hay que tomarla demasiado en serio, nadie sale viva de ella.” Relativiza las cosas, a veces nos disgustamos por cosas que no son lo suficientemente importantes.
  • Intenta controlar tus pensamientos, los pensamientos conducen a las emociones. Escucha música, piensa en algo que te de alegría, ten cerca una foto favorita, repasa tus frases motivadoras o un video positivo, etc.
  • Mantente en forma, y lee, no dejes que se oxide tu intelecto.
  • Recupera tus emociones positivas, rie, baila, besa, toca, abraza, canta…
  • Ten cerca a tus seres queridos.
  • Asume el cambio, el cambio es lo único que permanece en el tiempo.
  • No temas salir a lo desconocido y abandonar la zona de confort.
  • Se generoso, el egoismo y la felicidad no casan.
  • La clave es el amor. Nacemos buscando amor y morimos buscando amor.

Recuerda:

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Muchas de estas cosas ya las conocíais, seguro. Además está claro que la parte teórica es la más sencilla, lo difícil es llevarlo a la práctica.

Pero la intención del post, es sumar mi granito de arena y trasladar positivismo y energía positiva, espero que os haya gustado y aporte algo. Por favor trasladarme vuestro feedback y poner vuestra opinión y  vuestras aportaciones!!.

Gracias y éxito.

“De la brevedad de la vida”.

“De la brevedad de la vida”.

No se si a vosotros os pasa pero, son muchas las noches en las que después del ajetreo diario, (donde de manera autómata ejecuto las rutinas sin demasiada reflexión), viene en el silencio y en la calma de la oscuridad, mi  otro “yo” a cuestionar y evaluarlo todo.

                 Viene y hacemos balance. Pone en debate todo lo que hago, me pregunta si todo tiene un sentido, si estoy actuando bien, si se a donde vamos, pregunta sobre el sentido y el propósito de la vida, sobre lo rápido que pasa el tiempo, y las cosas importantes de verdad…,  todas aquellas  preguntas en las que, en el trajín diario no me paro a pensar.

Es también este el momento donde muchas veces recuerdo  y están presentes, los seres queridos más trascendentes, los que están y los que ya no están.

Es un momento intimo, interior, donde no te puedes engañar, donde solo tu almohada y tú conocéis lo que pasa. Es ahí, donde durante varios días, o a veces solo en unos minutos, tomo las grandes decisiones,  reflexiono sobre mis actos, y restablezco el rumbo…

 En estas fechas, porque se dan a ello, y a raíz de un articulo que leí, he pensado mucho en el pasar de el tiempo.

El tiempo, ese testigo impávido, siempre presente pasando a su ritmo segundo a segundo, minuto a minuto, en lo bueno y en lo malo. Con una duración indescifrable para cada uno de nosotros, agotándose siempre, desde el primer instante, aunque lo tratemos como ilimitado…

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(Articulo de Rosa Montero.”Aviso a navegantes”. El País. 3/01/2016)

“Aviso a navegantes”, interesante articulo que me ha llevado a reflexionar sobre priorizar lo importante, y aprovechar el tiempo;

“Nunca seremos tan jóvenes como hoy, y la vida se conquista día a día”.

Pero este no es un tema nuevo, ya Seneca hace cerca de 2000 años reflexionaba sobre lo mismo, (precisamente de un libro suyo viene el titulo de este post, Sêneca. “La brevedad de la vida”) decía:

“pequeña parte de vida es la que vivimos: porque lo demás es espacio, y no vida, sino tiempo” Séneca.

O una frase que sigue estando muy vigente 2000 años después:

“que siendo corta la vida, es largo y difuso el arte de vivir”. Séneca.

Pero no sirve de mucho quejarse de si la vida es corta, porque sigue pasando sin remedio. La reflexión es buena pero si viene seguida de la acción, lo importante es darse cuenta y actuar, aprovechar el tiempo lo máximo, y en lo importante, priorizar y no dejarse amargar por las cosas poco importantes.

Séneca, lo expresaba asi:

“Lo cierto es que la vida que se nos dio no es breve, nosotros hacemos que lo sea; y que no somos pobres, sino pródigos del tiempo; sucediendo lo que a las grandes y reales riquezas, que si llegan a manos de dueños poco cuerdos se disipan en un instante; y al contrario las cortas y limitadas, entrando en poder de próvidos administradores, crecen con el uso. Así nuestra edad tiene mucha latitud para los que usaren bien de ella.” Séneca.

Pero es aquí donde recuerdo a los grandes…,  esos mensajes de Emilio Duró que nos insta a no malgastar nuestras vidas, a hacer lo que nos gusta, a vivir la vida con ilusión y con pasión.

Al gran Jorge Bucay y sus cuentos que enseñan a vivir,  por ejemplo el del “Rey ciclotímico” con su “debes saber que esto también pasará“.

O a mi admirado Víctor Küppers, hablando de la “gente muy tarada” y los que van “chutaos” (os recomiendo su video sobre la actitud).

De todos estos os hablaré otro día, hoy para poner mi granito en esta misión tan fácil y complicada a la vez, os dejo unas pautas de un libro que he vuelto a releer hace poco y que me permito recomendaros; “Las gafas de la felicidad” Rafael Santandreu.

En él, el autor nos insta a darnos cuenta de que; la felicidad está en las cosas sencillas, que debemos aprender a despegarnos de lo material (solo podemos disfrutar de lo que podemos renunciar), que deberíamos disfrutar de todo lo que hacemos, que hagamos por bajarnos del carro de la ansiedad, y que aprendamos a utilizar la técnica del peor escenario, y a esforzarnos en ser más constantes, entre otras cosas.

Está claro que este es un tema muy recurrente, y muy personal, pero os invito a dejar vuestras opiniones y pensamientos, seguro que nos ayudan a todos.

Gracias y feliz año nuevo, mucho éxito!!.

Quiero ser hormiga!

Quiero ser hormiga!

Buenas!!, no me he vuelto loco, ni reniego de la raza humana para idolatrar a las hormigas y crear una iglesia “hormiguista”,  no es el caso. Soy consciente de que somos la especie más evolucionada y agradezco ser un humano sin duda cada día, pero las hormigas tienen cosas asombrosas de las que podemos aprender, y que podríamos aplicar a nuestras vidas y organizaciones de una forma consciente y voluntaria, como actitudes.

De niño veraneando en “Ayones” un precioso pueblo asturiano donde vivían mis abuelos maternos, pasé muchas horas observando atónito las largas hileras de hormigas que encontraba, era muy entretenido observar cómo reaccionaban a todas las dificultades que mi traviesa mente de niño les iba procurando desde la admiración.

Ya en ese momento me di cuenta que eran seres especialmente
disciplinados y organizados, con una fuerza muy superior a su tamaño, e invencibles porque nunca sé rendían (¿como vencer a alguien que nunca se rinde?) todos mis esfuerzos por desorientarlas, ponerles trabas y dificultades, etc, eran en vano. Tardaban más o menos pero no desistían de sus objetivos, colaboraban todas juntas y volvían a encontrar la forma de crear la hilera a su hormiguero para seguir llevando los materiales sin descanso.

Es asombroso cómo afrontaban cualquier problema, si en medio de una hilera de hormigas pones un obstáculo, las hormigas no se pararán, sí pueden con él y les sirve se lo llevaran. Si no puede llevárselo una sola, las demás le ayudaran. Si el obstáculo no les sirve lo superarán, por la izquierda o por la derecha, por debajo o por encima, antes o después, pero lo superarán. 

  

Aquellas hormigas no se daban la vuelta, ni se rendían, no se quedaban paradas. Superaraban el obstáculo de la forma que puedieran y colaboraban entre ellas, no anteponían sus intereses individuales a los del grupo nunca!. Vaya ejemplo que me estaban dando aquellas hormigas allí mismo, en aquel “prao”.

Más tarde descubrí la llamada filosofía de las hormigas, y que valores tan parecidos a los grandes campeones. “No rendirse”, realizar una tarea “hasta todo lo que pueden”, sin especular, viviendo el momento sin dejarse nada en el tintero pero planificando para cuando venga el invierno, y esperando el verano cuando están en en el más duro invierno. ¿A quien no le vienen bien estas actitudes para la vida?.

Y qué decir de las organizaciones. Una hormiga puede trasladar una hoja 20 veces más grande que ella kilómetros si fuera necesario para ayudar a su comunidad. Son cooperadoras, perseverantes y anteponen el bien común al individual, menudos valores, y eso que no pueden hablar!.

Siempre me acuerdo de la filosofía de las hormigas cuando tengo un problema, si ese pequeño “bicho” puede, ¿Yo no voy a poder? Claro que si.

Yo voy a ser un coordinador hormiga!, Y tú?.